La ardilla voladora

Al final, la perseverancia da sus frutos. Tras mucho tiempo de preparación y nervios, he conseguido el puesto de trabajo del que he estado hablando las últimas semanas. Estoy muy satisfecho, porque es un trabajo interesante, haré currículum y mis finanzas mejorarán ostensiblemente. Todo parece ir viento en popa y a toda vela en este 2017. Nuevos empleos, nuevas amistades y, en breve, nuevo domicilio.

Hoy me apetece contaros mi corta, pero esclarecedora, búsqueda de vivienda en Toronto. Como ya sabéis, durante estos meses he estado compartiendo piso con unos amigos, que generosamente me han acogido en su hogar. Tras ya unos cuantos meses, consideré que ya era hora de emanciparme y devolverles su preciada privacidad. Pues bien, hace menos de una semana, me puse manos a la obra. Debo reconocer que buscar apartamentos es una actividad que me hastía profundamente, pero, en esta vida, siempre toca hacer algo que no nos gusta.

El primer piso que visité se encontraba en la intersección entre las calles Queen Street West y Spadina Avenue. Para los no conocedores de la gran urbe canadiense, se trata de un barrio céntrico y, a la vez, moderno. En su entorno más cercano se hallan restaurantes, tiendas, bares, discotecas y otros centros de ocio. Según el anuncio, el piso era una maravilla. Sin embargo, la letra pequeña irrumpió con fuerza durante la visita. El dueño, un hombre afable con pintas de hippy, me enumeró las ventajas del apartamento, pero, al mismo tiempo, me dejó meridianamente claro que a partir de las 21.30 no quería a nadie en casa. Es una lástima, pero ese aspecto rechinó en mis oídos.

El segundo piso se trataba de una habitación con baño propio y cocina compartida. Se encontraba en un barrio más humilde que el anterior, pero en una zona cercana al lugar en donde resido actualmente y que, por ende, conozco bastante bien. La habitación se encontraba en la primera planta. El dueño me hizo pasar a mí primero mientras que él subía las escaleras. Tras un largo pasillo, se encontraba mi potencial habitación, justo después de la cocina. Cuando el hombre encendió la luz, encima de los fogones había algo que se movía. Se trataba de un roedor. Para mi fortuna, no era una rata, sino una ardilla. El asustadizo animal al vernos empezó una trepidante carrera de pared en pared, saltando de un lado para otro como si le corriera la vida en ello. Nos llevó un buen rato sacar a nuestra amiga peluda de la casa, pero, finalmente, lo logramos. La habitación en sí no estaba mal. No obstante, el control de plagas y el deprimente estado de la cocina me echaban para atrás.

Al llegar a casa la tarde que vi a la ardilla, encontré un piso en la misma zona, pero con mejores fotografías. Así pues, al día siguiente, por la mañana, me dirigí a la tercer casa; esperando que a la tercera fuera la vencida. Desafortunadamente, no fue el caso. En esta ocasión, la cocina era algo mejor, pero la abundante suciedad y desorden por doquier me indicaban que ese no sería mi futuro hogar. El precio era muy asequible y el dueño era un hombre encantador, que me empezó a contar historias de cuando era joven y a poner música latina. Si hubiera invertido un poco más en el lugar y la gente fuera más limpia, quizás me lo pensaba y todo.

Tras tres intentos fallidos, decidí aumentar mi presupuesto. Fue entonces cuando la perspectiva mejoró. Di con un anuncio que me pintaba un piso espectacular en el centro de Toronto. El azar y la casualidad me habían traído, al fin, una casa que mereciera la pena. Raudo y veloz, llamé para concertar una cita. Nada más entrar al apartamento, pensé: “Pablo, ¡bienvenido a tu nueva casa!”. Y dicho y hecho. Hoy mismo he pagado el primer mes y la fianza. En breve, me mudaré y comenzará una nueva etapa en esta fantástica ciudad, que siento ya como si fuera mi hogar.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s